jueves, 19 de marzo de 2009

Una mañana cualquiera

Una mañana cualquiera se transforma en mariposa y sale a volar, vuela con alas de día
y el sol la acaricia con su mano de rayo.
El viento apurado la choca y la empuja al mediodía, un mediodía oscuro de bocas abiertas que esperan engullirla.
¡Ay mañana! que acompañas a ojos de mundo.
¡Ay mañana! ¿Serás algún mañana el día de mañana?
Una mañana cualquiera no es cualquier mañana y con guiños de horizonte su hermana tarde la saluda desde lejos.
Mañana que sabes que el invierno te congela y el verano te derite,
Mañana que te abres en nacientes primaveras, y te caes en amarillos otoños.
Un mañana palpitante en cualquier parte,
una mañana cualquiera en cualquier parte
no es cualquier mañana en ninguna parte.
Una mañana cualquiera sale en alguna parte, y alguna parte de una mañana cualquiera se encuentra con corazones de cualquier parte.
La mañana se esfuma en una parte, pero en la otra parte aparece para iluminarte.
Sí, soy mañana de un mañana y hoy con mis alas de día salgo a volar en una mañana cualquiera y en cualquier parte.

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